Un estudio elaborado por Ipsos para Just Eat sitúa en el 58% la proporción de españoles que ha pedido comida a domicilio mientras estaba en la playa o la piscina. Interesa a cualquiera que trabaje en costa porque describe a un cliente que ya no separa el «estar en casa» del «estar de vacaciones».
La encuesta, realizada sobre una muestra de 1.200 personas, desglosa ese 58% en dos grupos: un 17% que lo hace de forma habitual y un 41% que lo ha hecho de manera puntual. El componente generacional es claro. Entre los adultos de 28 a 41 años el porcentaje sube al 65%, y se queda en el 61% entre los menores de 27. Por encima de los 54 años cae al 52%, un segmento que, según el estudio, se muestra más dispuesto a desplazarse hasta el local. Geográficamente, el comportamiento se concentra en las costas del sur, Canarias y Levante.
El calor aparece como el otro gran condicionante del verano. Un 7% de los hogares llega a evitar directamente encender los fogones durante las olas de calor y recurre a sus restaurantes de confianza para no subir la temperatura de la vivienda. También se mueven los horarios: un 42% de los encuestados modifica sus hábitos a la hora de cenar, con un 24% que reconoce hacerlo sin mirar el reloj y un 18% que retrasa la cena más allá de las once de la noche.
El estudio recoge además hasta qué punto se relaja la forma de consumir: un 33% afirma comer en bañador o sin camiseta y un 16% cena directamente desde el envase, en el sofá, para no tener que fregar después.
Para la barra, el dato relevante no es el delivery en sí, sino el desplazamiento de la franja horaria. Si una parte apreciable del público cena pasadas las once y decide sobre la marcha, el turno de coctelería de un local de costa se juega más tarde y con menos previsión de la que solíamos asumir. Merece la pena revisar hasta qué hora se sostiene la carta completa, qué se puede preparar con el equipo ya reducido y si la propuesta líquida aguanta cuando la cocina empieza a cerrar. La competencia, en agosto, no es solo el local de al lado: es también una toalla y un pedido al móvil.
Vía Restauración News.

