Unas 1.100 botellas y hasta 200.000 euros, dicen los partes. Pero el robo en la destilería Líber, la única que elabora whisky de malta en Andalucía, no cabe en una cifra: se llevaron dieciséis años de barricas que nadie puede reponer.
Una noche en Padul
En la madrugada del pasado martes 3 de noviembre, en un polígono industrial de Padul (Granada), unos delincuentes forzaron la puerta de una nave, desconectaron el suministro eléctrico y esperaron fríamente a que las baterías de las cámaras de seguridad se agotaran. Cuando la oscuridad fue total, cargaron al menos nueve palés en un camión y una furgoneta —también robados en la zona— y desaparecieron en la noche.
Para los partes policiales, el botín asciende a unas 1.100 botellas de whisky valoradas entre 150.000 y 200.000 euros. Pero quedarse en esa cifra es no entender absolutamente nada de lo que acaba de ocurrir, ni del daño real que se le ha infligido a un proyecto único.
Lo que se llevaron de la destilería Líber no es simple mercancía; se llevaron el tiempo. Quince y dieciséis años de vida, de paciencia y de desvelo empresarial encerrados en cristal.
El empresario como chiste de barra
Vivimos en un país donde a menudo se habla del empresario con una ligereza pasmosa, con una falta de empatía y de seriedad que asusta. Se tiende a pensar que un robo a una empresa es un simple contratiempo contable que se soluciona con un parte al seguro y poniendo la maquinaria a funcionar al doble de velocidad a la mañana siguiente.
Y a veces, encima, no falta quien hace chistes fáciles en la barra del bar o en las redes sociales ante una noticia como esta, frivolizando con el botín sin pararse a pensar medio segundo en la tragedia humana y laboral que hay detrás.
Dieciséis años al pie de Sierra Nevada
Pongámonos por un momento en la piel de quienes levantaron Líber, la única destilería que elabora whisky de malta en toda Andalucía. Pensemos en la audacia, la inversión y la fe casi romántica que hacen falta para destilar un líquido hoy sabiendo que no podrás venderlo hasta dentro de más de tres lustros.
Dieciséis años vigilando barricas al pie de Sierra Nevada, asumiendo riesgos financieros, pagando nóminas, impuestos y facturas mientras el producto duerme y madura lentamente. Dieciséis años esperando el momento exacto para salir al mercado y defender, en plena campaña navideña, el fruto de más de media vida de trabajo.
Y de repente, llegan unos miserables que en cuestión de horas destruyen lo que costó más de cinco mil ochocientos días construir.
La única destilería de malta de Andalucía
La mejor respuesta al robo es una botella de Líber en tu mesa
Embrujo de Granada, Líber Single Malt 15 años, TOMA 1492. Comprando en su tienda oficial, cada euro va directo a la destilería de Padul.
Un whisky que no se puede reponer
Esa es la verdadera dimensión de la tragedia: ese whisky no se puede reponer. No hay una máquina que pueda fabricar mañana por la mañana un malta de dieciséis años para salvar la Navidad de esta empresa granadina.
Los ladrones no solo han vaciado un almacén; han amputado el pasado de la destilería y han comprometido gravemente su presente. Han demostrado el desprecio más absoluto por la cultura del esfuerzo, reduciendo una joya de la artesanía andaluza a mercancía furtiva que intentarán malvender en el mercado negro a precio de saldo, a espaldas de cualquier respeto por el oficio.
Lo que nos toca como sociedad
Este golpe debería hacernos reflexionar como sociedad, y en dos direcciones:
- Todo el peso de la ley, no solo sobre quienes forzaron esa puerta en Padul, sino también sobre quien tenga la indecencia de comprar una sola de esas botellas sabiendo de dónde vienen. Porque adquirir ese whisky robado es ser cómplice directo del hundimiento de un sueño empresarial.
- Recuperar el respeto y la empatía hacia nuestros creadores y pequeños industriales.
Detrás de cada botella de Líber que hoy falta en las estanterías hay un empresario y unos trabajadores que apostaron por la excelencia y la paciencia en la era de la prisa y el pelotazo.
Ojalá la Guardia Civil dé pronto con los culpables y recupere hasta la última caja. Pero, sobre todo, ojalá como ciudadanos estemos a la altura y sepamos respaldar a quienes dedican su vida a crear riqueza, oficio y patrimonio en nuestra tierra frente a quienes solo saben parasitar el esfuerzo ajeno.
¿Sabes algo del robo? Avisa a la destilería
Si has visto algo, si te han ofrecido botellas de Líber a precio sospechoso o sabes dónde ha ido a parar la mercancía, escribe directamente a la destilería. Un mensaje puede ser la pista que falta.
El WhatsApp abre un mensaje directo a Destilerías Líber. Si tienes datos sobre los autores o sobre dónde se está vendiendo el whisky robado, también puedes llamar al 062 (Guardia Civil).

