Glenmorangie ha anunciado el lanzamiento de Glenmorangie 50 Years Old, el whisky más viejo que ha embotellado la destilería de las Highlands en toda su historia. La edición se limita a 149 botellas numeradas, con un precio recomendado de 25.800 libras (unos 36.000 dólares), según informa VinePair y confirman medios especializados como Whisky Advocate y Forbes.
El líquido tiene una historia poco habitual. Procede de cebada malteada en la propia destilería, una práctica que Glenmorangie abandonó en 1977, por lo que se trata de una de las últimas expresiones de aquella época. Bill Lumsden, director de destilación de la casa desde 1995, identificó entonces una serie de barricas con potencial para un envejecimiento muy largo. En 1999 reunió una pequeña selección de whiskies criados en barrica de bourbon y en botas de jerez y dejó reposar esa mezcla en un hogshead durante 27 años más.
El resultado se ha embotellado sin filtrado en frío a 45,7% vol. Las notas oficiales hablan de especias de repostería, toffee y cuero en nariz, y de pimienta, hoja de té, mosto de uva y tanino de roble en boca, con un final largo y especiado. El envase corre a cargo de los ceramistas Peter y Laurie Pincus, que han diseñado una pieza ovalada de porcelana con cincuenta colores distintos, uno por cada año del whisky. La distribución se hará a través de minoristas seleccionados, la red Private Client de Moët Hennessy y el centro de visitantes de la destilería en Tain.
La lectura para el sector es doble. Por un lado, Glenmorangie se suma a la ola de lanzamientos ultra añejos que vive el whisky escocés: el segmento de coleccionista sigue siendo el gran escaparate de marca de las destilerías. Por otro, ninguna barra española va a servir esta botella, pero sí conviene conocerla: el cliente que pide un Glenmorangie de 18 años ha leído la noticia, y contarle de dónde viene ese estilo de casa (barrica de bourbon, fruta, delicadeza) es la mejor manera de vender la copa que sí tenemos en la estantería.
Vía VinePair.
