LA VIDA PIRATA ES LA VIDA MEJOR

Dado que, por lo general, hoy en día el conocimiento del mundo pirata se base en lo poco que podemos extraer de la saga cinematográfica de Piratas del Caribe, hoy en Barman Academy, aprenderemos un poco más sobre la piratería y su influencia en el mundo de la coctelería.

Al hablar de piratas, a todos nos viene a la mente una bandera negra con una calavera y unos puñales, y unos pintorescos navegantes, algunos con pañuelos, otros con sombreros, algunos con parches, otros con cicatrices, pero todos ellos con una afición común: la botella de Ron.

Aunque nuestra imagen proceda de la televisión o el cine, más allá de las posibles exageraciones o parodias posibles, lo cierto es que la piratería ha existido y existe. De hecho ha existido desde el siglo V a.C, en la antigua Grecia, desde donde ha ido evolucionando y adaptándose en función de las diferentes épocas, hasta la piratería de nuestros días, a punto de desaparecer, y localizada básicamente en el suroeste asiático y el continente africano.

Sin embargo, la piratería que aquí nos atañe, y la que tuvo una influencia real sobre nuestras barras, es la que aparece con el descubrimiento de América, en 1492, y el reparto de sus inmensas riquezas. Es entre los siglos XVI y XIX cuando la piratería cobra su máximo esplendor.

Miles de embarcaciones cruzaban las Antillas y navegaban entre países para intercambiar mercancías, y es ahí donde los piratas sacaban sus tajadas. Además, muchas islas descubiertas tenían tesoros escondidos, anhelados por los piratas. Sin embargo, hubo algo incluso más motivante para estos peculiares navegantes: el alcohol.

Cuando los españoles llevaron la caña de azúcar a Cuba y la zona caribeña, descubrieron que el clima allí era mucho más apropiado para la producción del ron. Fue entonces cuando se expandió y popularizó el mercado del ron, que comenzaría a ser exportado en grandes cantidades desde El Caribe y las Antillas hacia Europa.

Desde aquel momento, los piratas vieron ahí una oportunidad única, y no sólo saqueaban barcos llenos de ron para su consumo propio, si no que se encargaron de gran parte de su comercio y distribución, siendo bien aceptado por individuos y gobiernos corruptos que incluso, preferían negociar con los piratas debido a que lo vendían a un mejor precio, para su posterior reventa.

Por lo tanto, se puede considerar a los piratas como los primeros agentes comerciales del ron, y grandes influyentes en su internacionalización y consolidación.

¿Por qué el ron?

No fue ninguna casualidad que el ron triunfase por encima de otros destilados como la cerveza, el vino, o la ginebra. Fueron diversas razones las que convirtieron al ron como la bebida pirata por excelencia.

La primera razón fue por su dulce sabor, siendo más apetecible que otros licores más fuertes como el whisky o la ginebra.

Otra razón fue que su alta graduación le permitía aguantar más tiempo en buenas condiciones, de hecho mejoraba, a diferencia del agua, el vino y la cerveza, que se ponían malos al estar en barriles sin apenas ventilación, pudiendo ser causantes de enfermedades.

Por último, tenía una función medicinal, ya que mezclándolo con algo de fruta, servía a los navegantes como una inmunización frente a distintas enfermedades, como la gripe o el escorbuto.

A parte de estas razones que le hicieron destacar sobre los demás, el ron y el resto de bebidas alcohólicas tenían una importante razón de ser en estos barcos: hacer más amenos los viajes, es decir combatir el estrés y mantener a la tripulación contenta, y dotar de más valentía y bravura en la batalla.

Tal fue su importancia, que desde 1650 en el contrato antes de la partida, se acordaban raciones diarias de ron. Incluso se consideró el ron como moneda de curso legal entre piratas y corsarios.

Míticos cócteles como el  Mojito o la Piña Colada, tienen sus primeros orígenes dentro de barcos piratas.

– BA

Otras influencias piratas

Más allá de la popularización del ron, que ya es bastante aporte, la coctelería tiene más influencias de origen pirata, un poco más específicas.

Por ejemplo el famoso pirata Francis Dranke, comenzó a mezclar el ron con azúcar, limón y hierbabuena, creando una mezcla conocida como “Drake”, que no sólo da nombre a un cóctel, si no que es considerado como el padre del Mojito.

Otra historia cuenta que en 1824 el pirata Roberto Cofresí, se convirtió en uno de los principales temores de los barcos españoles que cruzaban el mar de las Antillas. Se cuenta que con poco más de 15 hombres fue capaz de asaltar y hundir múltiples navíos. La leyenda dice que una de las razones de su éxito radicaba en un extraño brebaje que preparaba antes de cada ataque, elaborado a base de ron, piña triturada y agua de coco, por lo que tal vez fue el primero en elaborar la Piña Colada.

Por último, conocido por todos eran las fiestas piratas, tras alcanzar tierra. Allí, estos singulares navegantes se divertían como locos desesperados tras meses navegando en malas condiciones. El desenfreno era la norma, y gastaban todo lo que habían ganado o saqueado. Era común invitar a rondas a todos, incluso a los foráneos, con intención de sumar más gente a su fiesta, donde nunca faltaban las apuestas, las peleas y el sexo.

Después de todo, algo bueno sí que hicieron estos canallas. Ya lo decía una canción…

La vida pirata
es la vida mejor…

Esperemos que os haya gustado.

Hasta la próxima!

No Comments

Post A Comment